Le gustaba mirar el mar, sobre todo a primera hora de la mañana, la playa a esas horas solía estar en calma, como si durmiera, las olas apenas se levantaban.
De un tiempo a esta parte iba todos los días a verlo, como si necesitara esos minutos, se podía permitir ese pequeño lujo, casi imprescindible ya.
Siempre solía estar solo, a esas horas por la playa no había nadie, alguna vez pasaba raudo algún deportista madrugador.
De repente un día vio a una mujer un poco más allá...
Bueno, estoy hoy totalmente perro y no voy a seguir escribiendo, resumo como iba a ser la historia: se van conociendo y al final ninguno de ellos necesita ver el mar, descubren un placer mucho mejor y es mirarse el uno al otro y se olvidan del mar.
Como diría el clásico el mar es el mejor amigo de quien está solo.
No Pingbacks for this post yet...
This post has 2 feedbacks awaiting moderation...
Yo soy Julián, esta es mi bloga.
Mi correo:
julianmisterioso@hotmail.com
Estoy en FaceBook:
Julian Misterioso
julianmisterioso@hotmail.com
Escribo sin mayores pretensiones, las cartas van dirigidas a una mujer real, las musas etéreas dejémoslas a otros.
Gracias por la visita.